Carta dedicada a los opositores de la XXXIII que acaban de cumplir su sueño y para los que lo cumpliréis en las próximas promociones

Carta para los opositores de la XXXIII, y para ti que lo vas a cumplir muy pronto.

Siempre me ha gustado escribir emociones. Para mí es muy fácil contaros qué es lo que mi corazón y mi razón sienten en cada momento. Por eso hoy no me va a resultar difícil transmitiros que estoy satisfecho. Satisfecho por los 2615 policías nacionales que acaban de cumplir su sueño. Claro que no conozco a todos, por supuesto que no a todos les interesará que me alegre por ellos (aunque algo me dice que no se podrán resistir a leer esta carta). Por supuesto que yo sí que me alegro por todos. Claro, que mi felicidad no puede ser plena, ya que en esta nueva promoción se volvieron a quedar por el camino compañeros con unos valores de educación y de respeto muchos válidos que los que han demostrado unos poquitos. Pero yo me alegro por estos pocos; primero, porque sé que nadie les ha regalado la plaza; segundo, porque seguro que una vez dentro de la Escuela Nacional de Policía en Ávila descubrirán el verdadero valor del compañerismo y del respeto. Valores que deberán demostrar en sus posteriores destinos de trabajo, lo que les hará “crecer para ser” unos grandes policías.

Felicidades a todos, compañeras y compañeros. Enhorabuena, por fin lo habéis conseguido. Lo que os ha costado…Nos habéis demostrado que con confianza y fe, con humildad, transformando la ilusión en esfuerzo y constancia, y hasta a veces, haciéndoos amigos de la señora ‘paciencia’, los sueños se cumplen. Los nuevos policías, una vez más, dejáis señalada la ruta a seguir por todos los compañeros opositores, por los que en este proceso han caído y por los que se inician en esta carrera de fondo que es ser policía (42195 metros hasta la gloria). Hoy habéis dejado grabado para siempre que los sueños están ahí para hacerse realidad. Pero para que eso ocurra, hay que levantarse, como vosotros os levantasteis de aquellas hostias que también os distéis. Sí, hay que levantarse, y hay que hacerlo cuanto antes si no queremos que nos pasen los que vienen empujando fuerte por detrás, que por supuesto también tendrán la misma oportunidad de ser policías.

A los que habéis ido cayendo a lo largo de este eterno proceso, debo advertiros que son muchos los compañeros que hoy han aprobado, y que en promociones anteriores pasaron por el mismo trago que vosotros. Ellos también suspendieron, y ellos también me pidieron consuelo en algún momento. Si de algo puedo presumir en estos cinco años que llevo trabajando codo con codo la motivación con los opositores, ha sido de ser un hombro leal donde muchos opositores han venido a contarme sus incertidumbres y penas. Y aunque no siempre hayan sido los ánimos de Espíritu González los motivos por los que os habéis levantado, en cierta forma sé que escuchar mis consejos os ha hecho entender que un sueño no se acaba tras un tropiezo, ni tras dos, ni tras… que el camino solo acaba cuando se cruza la meta. Y es entonces cuando comienza otra meta. —Si es tu sueño, tú te levantarás una o hasta mil veces—; porque suspender no te hace inferior a los demás; porque para conocer la gloria, a veces hay que conocer la dureza del fracaso. Aunque suspender una oposición nunca debe considerarse un fracaso, sino una experiencia que nos enseña que el camino no es fácil; una experiencia que nos nutre de valores para afrontar lo que viene.

En mi último libro, Crecer para ser, me atreví a escribir un párrafo haciendo alusión a un tuit que había publicado meses atrás. Me gustaría que lo leyeras. Amplía la imagen:

Hoy puedo confirmaros que esta chica acaba de cumplir su sueño, es policía. Como hoy ya lo son muchos compañeros opositores que suspendieron la entrevista 2, 3, 4, 5 y hasta 6 veces (que a mí me conste) y que nunca abandonaron. Hoy también es policía un compañero que conocí en San Fernando hace una semana cuando me desplacé a darle una sorpresa a los alumnos de la academia Mcpol especializada en psicotécnicos. A dos días del examen más importante de su vida, el compañero me dijo textualmente: —Javi, seguirte estos años me ha dado fuerzas para aguantar. Son ya diez años opositando. No me creo que esté tan cerca de conseguirlo—.  Hace unos minutos me ha confirmado Raúl Macginley, su profesor, que este compañero ha cumplido hoy su sueño. Él y 116 compañeros más con los que tuve el honor de fotografiarme la semana pasada. Han aprobado todos menos dos. Dos compañeros que solo han retrasado su sueño un poco porque ellos se van a levantar y van a seguir luchando, de eso no tengo ninguna duda. Para mí estos dos compañeros y todos los que han caído hoy y estos meses, se merecen mi mayor reconocimiento y mi máxima atención. Para vosotros tengo todos mis vías de comunicación abiertas. Y recordad, habéis caído pero seguís siendo afortunados de poder luchar por vuestro sueño. Gracias Raúl por darme la oportunidad de darles el penúltimo mensaje a tus hombres y mujeres, desde hoy nuevos policías. Y gracias una vez más a todos por ese vídeo que me dedicasteis. Enhorabuena, compañeros.

Hoy también es de recibo darle las gracias a todas las academias que han contado conmigo estos últimos años para motivar a sus alumnos. No se me olvidó nombrarlas en los agradecimientos de Crecer para ser.

En la próxima edición del libro rectificaré los agradecimientos para nombrar a OFIPOL, que junto a ACADEMIA NACIONAL organizaron el pasado mes de septiembre una macro-conferencia motivacional en Madrid. Fuisteis 600 compañeros los que nos acompañasteis aquel día. Por supuesto incluiremos a nuevas academias, como JURISPOL Madrid, la cual tuve la suerte de visitar para impartir una charla motivacional el pasado mes de mayo, invitado por el tan querido inspector, profesor y escritor Damián Cantero.

No me puedo olvidar de Desafío Ñ. Los genios de los test de ortografía que de vez en cuando utilizan frases de los libros de Espíritu González para enseñar y motivar al mismo tiempo. Gracias a todo el equipo que hay detrás de esta ejemplar y humana empresa.

2615 nuevos compañeros acaban de cumplir su sueño y acaban así la “penúltima” oposición más importante de su vida. Nunca podemos afirmar que será la última; muchos de vosotros seguiréis creciendo dentro del cuerpo; todos seguiréis creciendo para ser… y para velar por nuestros sueños. Gracias a todos por haber luchado hasta el final por ser policías: la profesión más apasionante del mundo.

Ellos lo han conseguido, ellos son a partir de estos momentos nuestro ejemplo. Ellos nos han marcado la ruta que debemos seguir para cumplir nuestro sueño. Al igual que tú, que aún no lo has conseguido, yo tampoco he conseguido apenas nada. Así que mi particular oposición sigue, no ha hecho nada más que empezar. Ahora toca seguir con mi ritmo de vida escalofriante (anoche patrullé y un detenido ha provocado que llegara a las 8 de la mañana a casa, pero tenía que poner el despertador a las 11 para escribiros esta carta), esforzándome cada día como el que más, para ayudar a los que han tropezado o empiezan la carrera; para ayudarte a ti si tú quieres. Y seguiré escribiendo libros y llenando las maletas de sueños cumplidos mientras recorro España para animarte en persona. —La semana que viene te espero en Málaga—. Y lo seguiré haciendo, a pesar de que haya días que me acueste sin ver a mis hijos. Lo haré para que sigan existiendo días como el que hoy. Días en los que contemplo emocionado cómo se cumplen vuestros sueños. Días en los que mis ojos se llenan de lágrimas leyendo vuestros agradecimientos.

Allá donde esté mi madre, seguro que abrazándome, se sentirá orgullosa de su pequeño. Como lo está mi pequeño Javi de su padre. Aquí lo tengo otro año más preocupado porque su papá tiene lágrimas en los ojos. Ahora le explicaré que estoy llorando porque muchos de los lectores que lo conocieron a él leyendo unos libros, hoy han cumplido sus sueños.

Y hablo de mi madre, y la recuerdo a ella cuando me esperaba en casa preocupada para preguntarme cómo me había salido el examen. Ahora existen los teléfonos móviles, pero en la época que yo aprobé la oposición, mi madre se enteraba si el examen me había salido bien mirándome a los ojos. Nunca olvidaré aquel abrazo que me dieron mis padres el día que me convertí en policía. Por eso cuando recibo cartas o mensajes de padres o hermanos de opositores, no me cuesta nada entender lo que están sintiendo por sus familiares. Hace unos días, tras saber la nota de la entrevista, una madre me escribió esto:

Este muchacho hoy también ha cumplido su sueño. Para no estar contenta ella, su hijo, o yo no sentirme completamente satisfecho. A todos vuestros familiares, hoy también podéis darle un abrazo de mi parte.

Cuando hace cinco años empecé a trabajar concienzudamente la motivación de los opositores en las redes, apenas éramos tres cuentas en Twitter los que nos preocupábamos de mantener la ilusión de los opositores. No, no fui el primero, pero creo que sí que he sido el más constante durante todo este tiempo (constancia para cumplir un sueño). Hoy ya somos muchas cuentas llenando la red de motivación; ayudándoos a repostar de gasolina el celebro. De lo que no tengo ninguna duda es de que De patrulla con Filípides y Del sueño a la meta fueron de los primeros libros destinados a reforzar la confianza e ilusión de los opositores. Hoy estos dos libros suman veinte ediciones y se han convertido en los libros más vendidos en su género. Antes os comentaba que no había conseguido nada, pero sí que he conseguido; he conseguido el reconocimiento de miles de opositores durante estos años que se han valido de los libros para no abandonar y cumplir sus sueños. Pero vuelvo a repetiros, mi carrera solo ha comenzado, no voy a parar mientras siga recibiendo mensajes de compañeros que necesitan confianza para cumplir sus sueños. Tengo todavía mucho trabajo por delante.

Te vuelvo a felicitar, a dar la enhorabuena por haber alcanzado la meta que tanto anhelabas. Y si tú no has sido uno de ellos, te vuelvo a animar a seguir hasta que lo consigas, te animaré siempre y cuando de verdad te dirijas hacia ella.

Espíritu González

 

 

Libros Crecer para ser, Del sueño a la meta y De patrulla con filipides

Me gustaría recomendarte que leyeras Crecer para ser, la llave para cumplir tu sueño. Solo quienes leen estos libros entienden por qué las sedes de las oposiciones se llenan de pulseras 42195m-Policía. Lo entienden ellos y también sus familiares.

Si decides leer Crecer para ser, Del sueño a la meta o De patrulla con Filípides, te recuerdo que debes adquirirlos en esta misma web. Los recibirás dedicados con cariño, con fuerza y con una pulsera 42195m-POLICÍA de regalo. Los 2000 primeros ejemplares de Crecer para ser recibirán una placa pin de regalo.

.

Próxim conferencia motivacional Málaga

 

2 Comentarios

  1. José María

    Javi, después de tres años hoy puedo decir que lo he conseguido. Y si lo he conseguido ha sido gracias a tus libros y a ti que me has acompañado. Hace un año loraba de rabia y me obligaste a levantarme. Hoy estoy llorando de felicidad. Mi madre te quiere como si fueras su hijo. No dejes de escribir. Yo seguiré leyendo tus libros. Por cierto que acabo de encargar Entresuperheroes. Eres el más grande.

    Responder
  2. Alberto-aptooo

    Gracias Javier. No te imaginas lo importante que has a sido para mí. No me da ninguna vergüenza decir que si hoy ya soy policía fue porque un día leí De Patrulla Con Filípides. Estuve en la conferencia de Móstoles con Ofipol. Eres un referente para todos nosotros. Gracias Javier.

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *