Has suspendido. Ahora empieza lo importante…
Suspender oposición policía duele. Duele porque has dado todo, porque llevas meses —o años— luchando por un sueño que no todo el mundo entiende. Pero déjame decirte algo: suspender no es el final, es parte del proceso. Lo que hagas después del golpe es lo que marca la diferencia entre el que abandona y el que un día se pone el uniforme.
Si acabas de suspender esto es para ti.
Porque lo que sientes ahora… lo hemos sentido todos.
Todo parece que va sobre ruedas hasta que llega el día del examen y suspendes. Nunca estamos preparados para suspender. O eso creemos.
La realidad es que sí lo estamos. Muy pocas personas en el mundo no saben lo que es el trago amargo de un suspenso. Y en una oposición, caer alguna vez forma parte del camino.
Suspender no te hace inferior al resto.
Pero sobreponerte sí puede hacerte más fuerte que muchos.
Entender por qué has suspendido y poner remedio te acerca a tu sueño.
Los suspensos no son derrotas. Son experiencias en el camino hacia la meta.
Conozco opositores que han aprobado a la primera. Se han juntado todos los factores y lo han conseguido. Pero nadie puede decir que se lo hayan regalado.
¿Influye la suerte? Puede ser.
Pero a largo plazo, la suerte se suple con actitud.
Y aquí es donde entra lo importante: saber levantarte.
En saber gestionar el dolor está la diferencia entre el que lo consigue… y el que abandona.
Muchos opositores me escriben cuando suspenden. Están bloqueados, angustiados. Y lo fácil sería decirles: “Tranquilo, a la próxima”.
Pero no sirve.
Primero hay que pasar el duelo.
Porque cuando te has dejado todo, levantarte no es inmediato.
Pero sí necesario.
Antes de tomar cualquier decisión, para un momento y mira hacia atrás.
Has avanzado.
Corres más.
Superas pruebas que antes no podías.
Dominas partes del temario que antes ni entendías.
No estás donde quieres… pero tampoco donde empezaste.
Has suspendido, sí.
Pero te has acercado.
A veces el camino es tan largo que parece que te alejas.
Pero la única forma de no llegar… es rendirse.
Después de un suspenso solo tú decides si todo ha sido en vano.
Si lo dejas ahora, prepárate para ver cómo otros lo consiguen.
Y eso duele más.
Porque tiene solución.
Dudar es normal. Caer también.
Yo mismo he tenido dudas muchas veces.
Pero nunca abandono cuando quiero algo de verdad.
Y créeme: hay momentos en los que todo se ve negro.
Pero después… cambia.
La fe y la constancia hacen el resto.
No te retires ahora.
Llevas demasiados kilómetros recorridos.
No empiezas de cero.
Llevas ventaja.
Descansa unos días. Los justos.
Recupera la sonrisa.
Y sigue.
Sigue en busca de tu sueño.
Conozco miles de opositores que pensaron abandonar.
No lo hicieron.
Hoy son policías.
Mírate al espejo.
Y cuando vuelvas a reconocerte, dilo claro:
“Lo voy a conseguir.”
Porque quien siente… y cree…
acaba llegando.
Y cuando llegue ese día…
qué bien te va a sentar el uniforme.
Este texto forma parte de “Crecer para ser”.
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Suspender oposición policía no significa que no valgas, significa que aún estás en el proceso.
1 Comentario
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Javier no cambies tío. Tus libros son increíbles y tú eres mi mayor fuerza cada día. No te imaginas lo que te debemos los opositores. Me acabo de pillar de patrulla que es el último que me queda por leer. Te he dejado una nota en el pedido para que sepas quien soy.