De escaparates con “De patrulla con Filípides”

Si hace un año me dicen que iba a escribir un libro y que iba a estar en los escaparates de las mejores librerías de mi ciudad, hubiera pensado que estarían o estaría soñando. Tampoco es que formara parte de mis sueños, realmente ni se me asomaba por la cabeza la idea de ver un libro mío en un escaparate. Aunque por supuesto tenía muy claro que escribiría el libro, tal vez, no tan pronto.

“De patrulla con Filípides” se gestó en el verano del 2012. Un gran esfuerzo de ordenamiento mental en horas y letras hizo que pusiera el tan ansiado “fin” en septiembre. Después de acabar, leí una sola vez el libro. Esta fue la única vez, suficiente para darme cuenta que ahora sí, era tiempo de sueños. Mis propias letras despertarían en mí unos sentimientos escondidos detrás de aquella tapa dura que cubría el lomo de mi ser. Enseguida comprendí que mi libro transmitía justo lo que yo pretendía: mis emociones cuando corro, cuando soy policía. Empecé a buscar con ansias un escritor que aceptara mi obra para leerla y valorarla, ¿por qué no? Para criticarla.

La suerte, otra vez más de mi lado, me hizo llegar hasta D. Luis Delgado Bañón, uno de los escritores más importantes de Novela Histórica Marítima de habla hispana. En un principio dudé si Delgado Bañón, sería el más acertado para valorar mi obra. Sinceramente, pensaba que le importaría un pepino los relatos de un tío que es policía, corre maratones y escribe lo que siente. Pero esa incertidumbre se disipó enseguida cuando el propio Luis me escribiría para decirme, que se había enganchado desde el capítulo 1 del libro (kilómetro 1 para mí). Anonadado me quedé cuando dijo haber encontrado una calidad desorbitada de transmisión en letras digna de alabar, para tratarse de los escritos de un novel como yo. Vamos, que me dijo que era una obra cojonuda y que estábamos tardando en publicarla.

Quizás no sea muy modesto por mi parte, reproducir las palabras del señor Delgado Bañón, tras leer el libro. Pero tendrán que entender que ahora además de policía y maratoniano, soy escritor. Sí, un escritor novel que aún sin entender ética, trata de abrirse camino en el mundo de la literatura y que lo que más ansia es que su obra sea leída, por supuesto, cuantas más veces mejor. Para ello, sin hacer daño a nadie y sin faltar a la verdad, no es mi estilo, debo andar pegando codazos con mis medios y en los medios, en las redes sociales, para ir poco a poco haciendo hueco al “espíritu”, mientras despierto la atención de nuevos clientes o lectores.

Tengo muy claro que no le puedo pedir nada a nadie y que lo único que puedo es ofrecer. Sé que Espíritu González no es nadie. Tampoco lo pretende. Pero la satisfacción personal, que me produce luchar porque mi libro llegue a todo el mundo, no me la va a quitar nadie. Actitues me sobran y aptitudes lo decidirán ustedes.

“De patrulla con Filípides” es la historia de un policía que corre maratones. Es la historia que le cautivará y le hará mi amigo para siempre. Hablo de una amistad alegórica, pero al fin y al cabo una amistad que nos permitirá tutearnos, como ya hacen más de trescientas personas de toda España.

Apenas un mes después de ver la luz, soñamos con otras metas. Sé que es pronto para pensar en una nueva edición. Esta misma mañana hablaba con los responsables de la editorial, con Círculo Rojo, comentábamos el tirón que está teniendo “de patrulla con Filípides”. Nos congratulábamos por ello. Y ahora me pregunto, esa segunda edición, ¿sería un sueño?.Les invito a que vean, ahora sí, los escaparates y por supuesto les recomiendo se suban al patrulla con Filípides. No tengan miedo, van seguros.

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